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3 Agosto 2012
Por primera vez en la historia olímpica, hay atletas femeninas en todas las delegaciones, incluidos los países árabes.
204 países desfilaron en la ceremonia inaugural de los Juegos en Londres. Detrás de cada una de esas banderas, saludó al menos una mujer por primera vez en la centenaria historia olímpica. Hasta 268 de ellas compiten defendiendo la de Estados Unidos, lo que supone superar, otro hito femenino, a sus compatriotas hombres (261), y otras siete lo hacen bajo las banderas de países árabes que nunca seleccionaron mujeres y que se han resistido hasta el final a enviarlas a los Juegos, pero que han cedido a las presiones del Comité Olímpico Internacional (COI). Londres 2012 son los Juegos más femeninos de la historia por estas cosas, pero también porque estas ya suponen el 46% del total superando el 42% tan publicitado de Pekín 2008: 4.850 deportistas, desde atletas a gimnastas, pero también boxeadoras.
El último país en ceder ha sido Arabia Saudí. Tras un intenso debate, el COI anunció que la yudoca Wodjan Ali Seraj Abdulrahim Shahrkhani y la atleta Sarah Attar, serían sus primeras representantes olímpicas. Antes lo hicieron Catar, que además ha elegido a la tiradora Al-Hamad como abanderada, y ha seleccionado a cuatro mujeres para su contingente de 12 olímpicos, y Brunei, que cubrirá el expediente con la atleta Maziah Mahusin. Con la presencia de estas mujeres en la cita olímpica no acaba el debate abierto en el movimiento olímpico sobre la oportunidad de vetar a aquellos países que se niegan a enviar mujeres al mayor evento deportivo del mundo. Pero sí se aplaza.
La mayoría de estas competidoras árabes acuden a los Juegos con una invitación o wild card y no tras superar esos procesos de clasificación que para la mayoría de los atletas resultan más extenuantes que la propia competición olímpica.
El de las mujeres árabes es uno de los últimos peldaños de una carrera que empezó en París 1900, los segundos Juegos de la Era Moderna, y que ha estado plagada de obstáculos. Un puñado de mujeres compitió en la capital francesa pero solo en tres disciplinas: tenis, críquet y golf.
La presencia femenina fue marginal hasta bien entrado el siglo XX. En Roma 1960, apenas el 11,5% de los olímpicos fueron mujeres. Dos décadas después, en Moscú 1980, habían duplicado su peso (22% de los atletas) y en Sidney 2000 casi lograron hacerlo de nuevo (38%).
Aunque cuatro tenistas españolas, con Lily Álvarez a la cabeza, tomaron parte en París 1924, ninguna española más tuvo la oportunidad de ser olímpica hasta 1960. Fueron 11 las nuevas pioneras y seis de ellas, gimnastas.A Moscú 1980 solo viajaron siete españolas en una delegación formada por 150 atletas. En Barcelona 1992 hubo 114 mujeres, cuatro veces más que en Seúl 88. Desde entonces se ha mantenido el esfuerzo.
En Londres hay 112 mujeres por 170 hombres, lo que supone casi el 40%. Pero hay disciplinas en las que las mujeres son clara mayoría y no solo en especialidades puramente femeninas como la gimnasia rítmica o la natación sincronizada.
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