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"Las más beneficiadas serán las empresas"/
Por Mercedes Wullich
La directora general del Instituto de la Mujer analiza punto por punto qué significa y cuáles serán los alcances de la
nueva ley de igualdad y explica por qué a las empresas les
conviene implementarla.
(Publicado en Mujeres Directivas nº 29, invierno 2007)
¿Qué significa una empresa socialmente responsable, desde el punto de vista de género?
Los temas de género e igualdad no estaban incluidos dentro de lo que
entendíamos como responsabilidad social. Por lo tanto, bienvenido sea
que entendamos que trabajar por la igualdad entre trabajadoras y
trabajadores entra dentro de lo que es una imagen adecuada de la
empresa. No podría entenderse la responsabilidad social si se permite
la discriminación. Y hablar de responsabilidad significa también luchar
contra la discriminación y favorecer y promover que mujeres y hombres
tengan las mismas oportunidades.
Si la empresa es un ecosistema social, ¿qué le aportan las medidas de igualdad?
Es sobre todo en el ámbito laboral donde las mujeres denuncian
permanentemente, que son sometidas a diferentes situaciones de
discriminación. Creo que con el Anteproyecto de Ley de Igualdad
cumplimos con la obligación de articular medidas para luchar contra esa
discriminación. La empresa moderna no puede seguir mirando hacia otro
lado ante la situación que sufren las mujeres en su seno. Estoy
convencida de que las grandes beneficiarias de esta ley van a ser las
empresas.
¿Y a la gestión de la empresa?
Además de tener en cuenta al 52% de este país, va a contribuir a que
muchos de los estereotipos que funcionan en nuestra sociedad y en el
ámbito laboral se vayan deshaciendo.
El efecto de incorporar a la mujer al ámbito laboral se ha estudiado
en Inglaterra y EEUU. ¿Qué impacto tiene la igualdad de género en la
cuenta de resultados?
Hace tiempo que otros países en nuestro entorno abordaron medidas y
mecanismos para garantizar la igualdad entre mujeres y hombres. Sus
empresas, por adoptar este tipo de medidas, como mínimo, están en el
mismo punto de productividad anterior a hacerlo. Las medidas que
favorecen la igualdad van a generar un mejor clima laboral y nuevas
maneras de entender las relaciones en el ámbito de la empresa. La
incorporación de las mujeres supone un aporte enriquecedor y una máxima
rentabilización de todos los activos de los que dispone nuestra
sociedad: esto es una apuesta a caballo ganador.
Con tantos estudios que avalan su aportación ¿por qué hay tanta
reticencia por parte de las grandes empresas españolas a aceptarlo como
factor estratégico para el desarrollo del negocio?
La patronal, en general, es muy conservadora pero los datos de los
estudios, si arrojan alguna luz es en sentido contrario: dicen que las
mujeres se ausentan de su puesto de trabajo mucho menos que los hombres
y que la maternidad no afecta en cómputo global a la mujer más que al
hombre. Sin embargo, en nuestro sector empresarial existe la creencia
de que una mujer que es madre o está en edad de serlo, perjudica a la
empresa. Son barreras que hay que ir derribando. Existen muchas
empresas que han incorporado medidas de igualdad y se han enriquecido.
Hay resistencia con Plan de Igualdad, ¿Se prevén medidas de refuerzo?
Estamos todavía en el Anteproyecto, por lo que los artículos pueden
variar en el trámite parlamentario. Hoy, la ley contempla medidas
favorecedoras del establecimiento de planes de igualdad en empresas de
más de 250 trabajadores y de medidas de igualdad a través de la
negociación colectiva y a través de los convenios colectivos para el
resto de las empresas. La patronal ha sido exageradamente beligerante
con estos artículo cuando ni siquiera se establece la obligatoriedad.
Sí exige que en la negociación colectiva se contemplen medidas o planes
de igualdad. El Gobierno sabe que quien mejor puede decidir qué medidas
y planes adoptar en el ámbito empresarial, son los sindicatos y la
patronal y les ha dejado decidir si quieren ir a máximos o a mínimos,
pero con un respeto a la negociación en el ámbito laboral. Pero también
el Gobierno es consciente de que nuestra Constitución les obliga a
remover todos los obstáculos que impiden la igualdad real entre mujeres
y hombres.
En cuanto a la patronal, ¿Cuál es la mayor resistencia?
La CEOE, que es la representante de la patronal en España y que ha
estado en la mesa de diálogo social junto con el Gobierno y las dos
centrales sindicales principales -Comisiones y UGT- de manera
consciente y voluntaria se ha desmarcado de este Anteproyecto de Ley.
Es un grave error, hubiera demostrado que tenemos una patronal a la
altura de las circunstancias, que sabe que vivimos en la sociedad del
conocimiento y que, por tanto, hay que articular mecanismos para
obtener una mayor rentabilidad en las empresas y que la incorporación
de las mujeres puede ser un elemento clave para ello. Toda esa visión
de modernidad es la que yo he echado en falta en la patronal de mi
país. Las mujeres no merecemos esta patronal.
¿Qué papel jugará el Instituto de la Mujer en la incorporación de la igualdad?
Les facilitamos todo el soporte técnico, para las empresas que lo
requieran, además del reconocimiento público desde la Administración
que les otorga el distintivo de empresa que trabaja por la igualdad con
el Instituto de la Mujer como garante.
¿Algún consejo o sugerencia?
Es fundamental que el sector empresarial español analice por qué se
están produciendo las discriminaciones en el ámbito laboral y que a
partir de ahí sean capaces de articular mecanismos para evitarla o para
luchar contra ella. Si lo hicieran, no harían falta leyes.u
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