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Un hombre de palabra/ Por Mercedes Wullich
Aunque asegura que no es el más joven del equipo de Esperanza Aguirre, Juan José Güemes lleva la Consejería de Empleo y Mujer de la Comunidad de Madrid con el aplomo de un veterano y la energía de un niño.
“Lo más original de esta responsabilidad es que es posible en un gobierno presidido por una mujer: la única mujer después de más de cien elecciones autónomas, que ha sido elegida por sus ciudadanos”. Afable y sonriente, abandonó la prisa con la que llegó para entregarse de lleno a la entrevista. Serenidad y convicción para un discurso que daría gusto escuchar más a menudo en sus pares varones.
¿Piensa que hace falta juventud para llevar adelante una Consejería que tiene que ver con la mujer?
No necesariamente. Creo que la edad no debe ser un handicap, ni algo que impida asumir responsabilidades, pero tampoco lo contrario. Creo también que a lo largo de toda nuestra vida profesional, podemos ofrecer muchísimo en todos los ámbitos y desde luego también en el de las políticas de género y de empleo.
¿No es más fácil que lo comprenda y respalde alguien que por su edad forme ya parte de otra generación?
Es cierto que hay un salto generacional en España, pero yo diría que es un cambio que se ha producido hace algunos años y que ha determinado un avance importante en la igualdad real de la mujer. Si bien la igualdad jurídica figura en nuestra constitución, los avances en esta materia se han producido en los últimos diez años.
¿Por ejemplo?
En el año ´95, en la Comunidad de Madrid, apenas trabajaban 500.000 mujeres y hoy ya son más de 1.300.000, es decir, dos de cada tres. Y eso significa que la tasa de empleo de las mujeres en nuestra comunidad es superior a la de muchas regiones europeas. Las mujeres que son protagonistas de ese cambio hoy tienen entre 25 y 45 años y afortunadamente también los hombres compartimos esas vivencias.
¿Cuáles cree que son las causas principales de esta tendencia de mayor presencia femenina?
La primera y fundamental es porque hemos crecido a un ritmo muy intenso. Sólo en esta legislatura -en el trienio que va desde el año 2003 hasta fines de 2006- se han creado más de 400 mil empleos en la Comunidad de Madrid. Ese es el punto de partida y por lo tanto, no puede sorprender a nadie que las protagonistas de ese crecimiento del empleo sean las mujeres que tienen la misma formación, sino mejor, que sus colegas varones: desde el 2004 ya son más las mujeres que los hombres, las que egresan de la Universidades en la Comunidad de Madrid.
¿Qué pasa con las empresas?
Las empresas han tenido la necesidad, quisieran o no, de recurrir a las mujeres, es decir, a quienes tienen como mínimo la mitad del talento de toda la sociedad. Si pensamos que la situación entre los hombres está desde hace años muy cercana al pleno empleo, gracias a la pujante economía madrileña y a que hay una generación de mujeres cuya formación es mejor o igual que los hombres, esta suma determina que en este momento en la Comunidad de Madrid haya trabajando casi tantas mujeres como hombres. Sin embargo, tenemos claro que no está todo hecho ni muchísimo menos. Nosotros tenemos la menor tasa de paro entre mujeres de toda España y la de ocupación es mayor que la de cualquier comunidad del país, sin embargo, sabemos que todavía la tasa de paro de las mujeres sigue siendo más alta que las de los hombres.
¿Que tipo de empleo concentra la oferta que se genera y cuáles son las características?
Hay sectores que todavía están muy masculinizados, como el transporte y la construcción, generalmente las profesiones de mayor esfuerzo físico. Sin embargo, aquí también empieza a ser más frecuente ver a mujeres conduciendo camiones articulados, en el nuevo transporte urbano y también en la construcción, aunque no son mayoría ni presentan las mismas tasas de ocupación que en el resto de los sectores como en el de servicios que es donde tienen una fuerte presencia. Pensemos que hoy la economía madrileña está basada fundamentalmente en servicios, en tecnología y en las artes: sector financiero, consultoría, servicios jurídicos, de exportación, de educación, de sanidad y es aquí donde vemos cómo las mujeres tienen cada vez más peso. Pero también es cierto que el déficit en estos mismos sectores donde la mujer es protagonista, aparece en el acceso a los puestos de máxima responsabilidad. Hace poco hicimos un inventario y de los 28 mil puestos de más responsabilidad de la Comunidad de Madrid sólo el 14 % estaban ocupados por mujeres.
¿Cuál es su opinión sobre la Ley de Igualdad?
Lo que me preocupa de esta ley es que es más declarativa que dispositiva. Para hacer declaración de intenciones, opiniones o principios no hace falta una ley. Y cuando bajamos al detalle de la ley nos encontramos con pocos cambios que realmente respondan a las expectativas y a dar un salto hacia adelante.
¿Cómo sería una ley adecuada?
Una ley de igualdad de oportunidades no puede obviar la necesidad de dar una salida a esas responsabilidades familiares que hoy están llevando las mujeres. Debería establecer los mecanismos para que ese trabajo se tercerice, por ejemplo, la atención a menores dependientes y la educación infantil de cero a tres años, algo en lo que somos privilegiados en la Comunidad de Madrid con el 27 por ciento, mientras que en otras comunidades autónomas como Andalucía, apenas el dos por ciento de los niños de cero a tres años tiene acceso a una plaza de educación infantil.
¿Cuán importante es la conciliación para que las mujeres lleguen a donde se proponen? ¿Podrá lograrse sin la conciencia de los hombres al respecto y con los horarios vigentes?
La conciliación es un tema complejo en todos los países, agravado en España por unos manejos del tiempo de trabajo bastante particulares. Introducir más posibilidades de conciliación es una urgencia para nuestro país. Antes trabajaba sólo un tercio de las mujeres en edad de trabajar y en muy poco tiempo hemos pasado trabajar los dos cabezas de familia. Hoy nuestra sociedad es totalmente distinta a la de hace tan sólo una década. Abordar la conciliación debe ser un esfuerzo de todos.
¿Dónde pondría el acento?
La educación infantil y la atención a personas mayores dependientes, son tareas que hasta ahora han recaído exclusivamente en las mujeres. Que su incorporación al mercado de trabajo sea una realidad depende en gran medida de que las familias externalicemos ese trabajo y que -pagados por el sector público o por las familias- lo hagan otros por nosotros. En la Comunidad de Madrid tenemos un cien por cien de cobertura en la educación de niños y niñas de 4 y 5 años, aunque no es obligatoria, y hemos duplicado los planes en educación infantil de cero a e tres años. Es política educativa pero con un impacto muy importante en el mercado de trabajo y en la conciliación de la vida personal y profesional. Además, en la atención de personas mayores estamos a la vanguardia de España.
¿Una aspiración en este sentido?
Hoy no está en la agenda de negociación colectiva ni la mejora de las posibilidades de conciliación ni la promoción de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, y esto es crucial para que de la enunciación pasemos a los hechos. Pero también es una responsabilidad de las empresas, que deben dotarse de herramientas de gestión de recursos humanos que les permitan mejorar las posibilidades de conciliación y de promover esa igualdad. Por último, también es un compromiso de cada uno de nosotros. A los hombres nos falta recorrer en el hogar la misma distancia que las mujeres han recorrido en la vida profesional y eso es tanto o más importante que todo lo anterior.
Madrid excelente
“En lo que se refiere a empleo Madrid hace un largo tiempo que no puede mirarse en relación a otras comunidades autónomas pequeñas o grandes de España, sino que su referencia son las regiones mas prósperas y avanzadas de Europa”, explica Güemes con entusiasmo. Según las cifras que arroja, la renta per cápita en Madrid está un 130 por ciento encima de la media española y de la media de la Unión Europea. “Estamos hablando de una relación per cápita de casi 28 mil euros, que serían unos 34 mil, 35 mil dólares”.
A pesar de que el Consejero considera que ya cumplieron los objetivos de empleo referido a las mujeres, no está del todo satisfecho. “Promover un mayor protagonismo de las mujeres en la sociedad y particularmente en las empresa es una cuestión de equidad y de justicia social, un objetivo irrenunciable -apunta-. También es una condición necesaria para resolver el futuro de la economía madrileña que estará marcada por la escasez de recursos humanos calificados y allí es donde aparecen las mujeres. Es importante derribar las barreras que hoy impiden que se incorporen en mayor medida al mercado de trabajo, permanezcan en él y tengan una carrera profesional larga y plena”.
Perfil
Juan José Güemes Barrios tiene 37 años y desde el 21 de noviembre de 2003 es Consejero de Empleo y Mujer de la Comunidad de Madrid y Diputado del Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea de Madrid, desde las elecciones del 25 de mayo del mismo año. Es madrileño, Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid (1992) y Master en Mercados Financieros por el Instituto de Estudios Superiores de la Universidad San Pablo C.E.U. (1993).
Durante la pasada Legislatura (desde las elecciones del 25 de mayo hasta los comicios electorales celebrados el 26 de octubre de 2003) fue Portavoz Adjunto del Grupo Popular. En el 2000 fue Secretario General de Turismo, del Ministerio de Economía y antes, Director Adjunto del Gabinete del Vicepresidente Segundo del Gobierno.
En mayo de 1996 fue asesor parlamentario del Gabinete del Vicepresidente Segundo del Gobierno y Ministro de Economía, y entre 1993 y 1996 asesor de economía en la Asesoría Parlamentaria del Grupo Popular en el Congreso. Entre 1991-1992 fue analista en la Central de Balances del Servicio de Estudios del Banco de España.
Ping Pong
• Un libro, un/a autor/a: La democracia en América, de Alexis de Tocqueville. De lectura obligada para los amantes de la libertad.
• Una película, un director/a: Coppola
• Una mujer (no contemporánea) a la que admire (¿Porqué?) Isabel la Católica. Supo arriesgar y ver más allá de lo urgente.
• Una frase que diga a menudo (slogan, refrán etc): ¡A trabajar!
• Un perfume: el olor de la jara en verano
• Una comida: arroz, cocinado de muchas formas
• Una música, un tema, un/a cantante: Luz Casal
• En qué ocupa su tiempo libre: mi mujer y mis hijas
• Si pudiera volver a algún lugar: voy al campo siempre que puedo
• Cómo se ve dentro de 30 años: trabajando y quizá con nietos
Violencia de género
“La respuesta es la educación y el recambio generacional”
Para Juan José Güemes este tipo de violencia es, lamentablemente, “tan antigua como la discriminación o el sometimiento de las mujeres a los hombres”. Según el Consejero, lo importante es que desde hace algunos años, los distintos gobiernos han comenzado a luchar contra ella y en ese contexto, remarca el lanzamiento del primer plan contra la violencia de género en España en el año `97. “También es novedad que la sociedad haya tomado conciencia de que la violencia de género no es un problema familiar, sino que nos concierne a todos; todos tenemos que luchar contra esa violencia, ya que se trata de un ataque a un miembro de la sociedad por el mero hecho de ser mujer”, dice. Para Güemes, un cambio radical que se ha producido en ese sentido es que “ahora tenemos leyes que permiten que las mujeres se sientan más amparadas por sus instituciones y puedan denunciar, y por fortuna, contamos con una sociedad que tolera cada vez menos el maltrato y está dispuesta a dar su apoyo a las mujeres que lo padecen”.
Sin embargo, el Consejero no considera que este problema se pueda solucionar con leyes y planes: “Es que está enraizado en un problema más profundo que es la discriminación que durante milenios ha sufrido la mujer. Sí, en cambio, creo que la respuesta pasa porque se acaben las desigualdades, por la educación y por el recambio generacional”.
Y reflexiona, “vivimos en sociedades cada vez más violentas, la nuestra incluida, porque entre otras cosas, trivializamos la violencia a través de las películas y de los productos culturales que consumimos. Esta trivialización se nos presenta casi como una forma natural de resolver conflictos y en ese sentido se explica por qué la violencia de género se manifiesta en personas muy jóvenes”. El Consejero de Empleo y Mujer se muestra sin embargo optimista al respecto “España ha realizado un esfuerzo notable, inclusive mayor que el de otros países europeos, en la lucha por erradicar la violencia contra las mujeres. Y en ese camino debemos continuar”.
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