En este día, en FEDEPE no olvidamos a las mujeres asesinadas por la violencia de género, en España y en el mundo, los feminicidios; a las mujeres que han sido excluidas del mercado laboral o condenadas a la precariedad; los sexismos en cada faceta de la vida, la violencia sexual, las niñas de países en vías de desarrollo que no pueden acceder a la educación y a todas aquellas mujeres que sufren de alguna manera la discriminación de la sociedad y la vulneración de sus derechos más fundamentales.
En los últimos años, desde nuestra Federación hemos constatado en España un proceso de constante empoderamiento de las mujeres ante las adversidades económicas. Las mujeres han decidido coger las riendas de sus futuros profesionales ante el entorno hostil que frenaba sus aspiraciones profesionales o el desarrollo de una vida personal plena.
De esta manera, observamos una forma de liderazgo a través del emprendimiento y el autoempleo. Las mujeres estamos demostrando confianza en nosotras mismas con la puesta en marcha de proyectos innovadores y de futuro. En necesario ahora, por tanto, que las empresas, instituciones, canales de financiación ratifiquen esa confianza en las mujeres.
Una confianza que en FEDEPE esperamos se exprese a través de nombramientos en femenino a cargos de máxima dirección y responsabilidad, mejor acceso a la financiación y a la concesión de contratos o situando a mujeres líderes en la primera línea de protagonismo dentro del trabajo visible de la sociedad civil.
El liderazgo femenino es una cuestión estratégica para alcanzar rentabilidad, crecimiento y sostenibilidad empresarial. Y, además, estamos convencidas de que es un instrumento transformador que además de posibilitar un avance en la cultura del trabajo actual es una herramienta para la redistribución de la riqueza de un país.
Por todo ello desde FEDEPE queremos lanzar un mensaje de optimismo a la sociedad: las mujeres estamos preparadas para seguir dando un paso adelante ante las adversidades y queremos liderar procesos de transformación social y corporativa hacia la construcción de un entorno profesional acorde a la valía de las mujeres y a las necesidades reales de corresponsabilidad de las personas. Un entorno profesional donde las responsabilidades, decisiones y capacidad ejecutiva se repartan de forma equilibrada entre hombres y mujeres.










